Inseminación artificial: destacan que su adopción alcanza solo al 35% del rodeo nacional pero ofrece un gran potencial de crecimiento

Bernardo Rébora, gerente de Negocios de la Cooperativa de Inseminación Artificial Venado Tuerto (CIAVT), señaló que la tecnología permite lograr entre 15 y 20 kilos más por ternero al destete en comparación con el servicio natural. La accesibilidad económica y las ventajas del avance genético en carne y leche.

La inseminación artificial se presenta como una herramienta accesible y de fuerte impacto para el crecimiento de las explotaciones ganaderas y lecheras. Bernardo Rébora, gerente de Negocios de la Cooperativa de Inseminación Artificial Venado Tuerto (CIAVT), detalló el escenario actual de la tecnología en el país y las oportunidades que representa para la producción local.

Según datos vertidos por el profesional de CIAVT, la adopción de la inseminación artificial a nivel nacional ronda apenas el 35% al contemplar en conjunto los rodeos de leche y de cría. No obstante, Rébora remarcó que el uso de la técnica experimenta un crecimiento continuo año a año, lo que deja un amplio margen para la expansión del mercado ante el volumen del hato bovino argentino.

Impacto productivo y diferenciación por sector

Al analizar los resultados de la aplicación genómica, el referente de la cooperativa explicó que el avance genético permite marcar diferencias concretas en los sistemas productivos. En materia de rodeos de cría, comparó que un ternero logrado mediante inseminación artificial alcanza entre 15 y 20 kilos más al destete respecto de uno obtenido por servicio natural.

Sin embargo, la penetración de la técnica no es homogénea entre las distintas actividades. Rébora indicó que la tasa de inseminación es considerablemente más elevada en los tambos que en las explotaciones de cría. En estas últimas, la menor adopción responde en gran medida a que parte de las vacas se ubican en zonas marginales que carecen de las instalaciones o herramientas necesarias para el manejo y la medición.

Por otra parte, el especialista contrapuso el valor de la dosis respecto a la valoración actual de la producción. Indicó que el costo de la pajuela resulta sumamente reducido si se lo equipara con el precio de la carne en el mercado interno, llegando a asimilar la inversión por dosis al valor de un café.

Avance tecnológico e Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF)

El gerente de Negocios de CIAVT puntualizó que la difusión, el perfeccionamiento y la constatación técnica alcanzados facilitan el acceso a la inseminación para cualquier perfil de productor. A este panorama sumó el rol de la conectividad actual entre las empresas de genética y los establecimientos agropecuarios.

En relación con las prácticas más habituales, subrayó la vigencia de la Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF). Esta metodología —que emplea dispositivos hormonales suministrados por laboratorios para concentrar los celos y procesar al rodeo en una misma jornada— permite simplificar la labor diaria, optimizar el uso de mano de obra y disminuir los costos de manejo.

El perfil de CIAVT

Durante la entrevista, Rébora reseñó el origen de la Cooperativa de Inseminación Artificial Venado Tuerto, entidad pionera en el rubro que inició sus primeras gestiones hacia 1962 con la iniciativa de cinco productores, para luego consolidar su estatuto en 1964.

Ubicada en el sur de la provincia de Santa Fe, CIAVT opera como una empresa cooperativa con capitales nacionales que busca posicionarse frente a firmas multinacionales de alcance global. Al respecto, el dirigente destacó el mantenimiento del contacto directo con los productores, el asesoramiento a establecimientos de menor escala, el foco en la capacitación y el equipamiento de su laboratorio de producción.