Crucíferas: El nuevo horizonte invernal para los biocombustibles de segunda generación en Argentina

Un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) analiza el potencial de la colza, la carinata y la camelina. Estos cultivos no solo diversifican la rotación, sino que se posicionan como insumos clave para la descarbonización del transporte aéreo global.

En un escenario global que exige reducir de forma urgente las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), las oleaginosas invernales o brasicáceas emergen como una oportunidad estratégica para el agro argentino. Según el Informe Económico N° 472 de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), cultivos como la colza, la carinata y la camelina están ganando terreno como base para los biocombustibles de segunda generación.

A diferencia de los combustibles convencionales, estos aceites vegetales (especialmente la carinata y la camelina) se consideran de «segunda generación» porque no compiten con la alimentación humana, permitiendo reducir la huella ambiental sin afectar la seguridad alimentaria.

El motor del cambio: Los combustibles sostenibles de aviación (SAF)

El sector de la aviación se ha fijado el objetivo de alcanzar el 65% del ahorro de emisiones para 2050. En este contexto, las crucíferas son la materia prima óptima para la producción de SAF (Sustainable Aviation Fuel).

En Argentina, el ecosistema industrial ya está reaccionando:

  • Louis Dreyfus Company (LDC) inauguró en Timbúes una línea de molienda para estas semillas con alta concentración de aceite.
  • Existen proyectos de gran escala como “Santa Fe Bio”, con capacidad para 180 mil toneladas, junto a iniciativas de Grupo Bahía Energía y GreenSinnergy.

Radiografía de las «nuevas» opciones de invierno

El informe de la BCCBA detalla las particularidades de cada cultivo, destacando que el país cuenta con 20 millones de hectáreas libres durante el invierno que podrían integrarse a este mercado.

1. Camelina: Eficiencia hídrica y ciclo corto

Es la que menos agua requiere de su categoría. Con un ciclo de entre 120 y 140 días, permite reemplazar los barbechos sin desplazar a los cultivos de verano.

  • En Córdoba: Representa el 23% de la superficie nacional (7.240 hectáreas).
  • Rentabilidad: Los contratos actuales se fijan respecto a la soja, con premios que sitúan el precio cerca de los USD 450/Tn. Los rindes oscilan entre 8 y 15 qq/ha.

2. Carinata: Liderazgo mundial

Argentina se ha posicionado como el principal productor mundial de carinata, alcanzando las 9.000 hectáreas el último año.

  • Ventajas: Mejora la porosidad del suelo y controla malezas.
  • Rindes: Promedian entre 12 y 20 qq/ha, con techos de hasta 40 qq/ha bajo híbridos tecnológicos.

3. Colza: La trayectoria consolidada

Es la tercera oleaginosa más producida a nivel mundial. En el ciclo 2024/25, Argentina produjo 58.000 toneladas, concentradas principalmente en Entre Ríos (41%) y Buenos Aires (39%). Su precio ronda los USD 350-450 por tonelada.

Beneficios agronómicos: Más allá de la caja

La BCCBA destaca que estas especies poseen sistemas radiculares pivotantes que funcionan como una «descompactación biológica» del perfil, favoreciendo la infiltración de agua y el reciclaje de nutrientes para el cultivo siguiente.

«Argentina podría ser un jugador importante en este mercado en auge, aprovechando su liderazgo mundial en la producción de aceites y la disponibilidad de tierras durante el invierno», concluye el informe.

Para el productor, el desafío pasa por el acompañamiento técnico y la consolidación de mercados transparentes, pero la recompensa es clara: transformar un lote «vacío» de invierno en una fuente de divisas con sello de sustentabilidad.