Dante Sica, exministro de Producción de la Nación, analizó el escenario macroeconómico y el futuro de la cadena cárnica. Resaltó las oportunidades del sector bajo la estabilidad actual, advirtió sobre el impacto del ruido electoral en el riesgo país y reafirmó la importancia de erradicar la inflación.
En el marco de ArgenCarne, a donde llegó para participar de una cena organizada por la Fundación de la Mesa de Enlace Córdoba, el exministro de Producción de la Nación y socio fundador de la consultora ABECEB, Dante Sica, compartió su perspectiva sobre la coyuntura económica y las proyecciones para el sector ganadero, según quedó registrado en sus declaraciones.
En cuanto al futuro de la cadena cárnica, Sica afirmó que es uno de los sectores con expectativas más favorables frente al cambio de régimen económico. Señaló que una economía más integrada al mundo, sumada a la estabilidad cambiaria y macroeconómica, brinda un horizonte de planeamiento indispensable para una actividad con un ciclo productivo de al menos tres años. El economista subrayó que esta estabilidad y la demanda global otorgan una base firme para crecer, aunque advirtió que el sector enfrentará desafíos como certificar normas, mejorar la competitividad y ampliar la genética para ingresar a mercados exigentes.
Al referirse a la coyuntura macroeconómica, el consultor enfatizó la necesidad imperiosa de erradicar la inflación, definiéndola como el principal flagelo de la economía que genera pobreza, destruye la moneda y liquida el crédito financiero. Sica remarcó que se debe sostener el rumbo firme sin excepciones, señalando que los costos de reversión de las transformaciones actuales son muy elevados y que existe un cambio estructural capaz de soportar las variaciones del ciclo político.
Respecto al riesgo país, Sica explicó que, si bien el contexto internacional influye, hoy pesan con mayor fuerza los factores internos y el ciclo electoral. Sostuvo que, al observar los fundamentos macroeconómicos como la solvencia fiscal, el saneamiento del Banco Central y la recuperación de reservas, el país debería registrar un indicador sensiblemente menor. En ese marco, detalló que la diferencia de rendimiento entre los bonos que vencen antes de diciembre de 2027 y los que vencen después evidencia que el ruido electoral impacta en el riesgo país debido a la historia argentina de alteración de marcos regulatorios. Finalmente, sobre el tipo de cambio, indicó que el dólar lo determina el mercado y que, ante el salto exportador por volumen y el superávit fiscal, el país debe enfocarse en ganar productividad para desenvolverse con un tipo de cambio más bajo a futuro.