Durante la Semana Angus de Primavera, Amadeo Derito, presidente de la entidad, remarcó la necesidad de invertir en tecnología, genética y caminos rurales para aprovechar la sostenida demanda mundial. Además, pidió estabilidad en las reglas de juego y financiamiento.
En el marco de la Semana Angus de Primavera, el presidente de la Asociación Argentina de Angus, Amadeo Derito, brindó un panorama detallado sobre la coyuntura actual y los desafíos del sector ganadero en una rueda de prensa de la que participó Cadena de Valor. Durante la muestra, que cuentó con 300 animales de pedigrí de 60 cabañas y remates de invernada por 60.000 cabezas repartidos entre 8 casas consignatarias, Derito destacó el potencial genético y la tracción tecnológica que exhibe la actividad en la actualidad.
Según detalló el dirigente, el panorama ganadero es heterogéneo y varía según el eslabón y la escala de las empresas. «Hoy de toda esta cadena el que está recibiendo un mejor valor es el criador porque lo que vale es el ternero», indicó. Explicó que la relación flaco-gordo (entre un ternero de 180 a 200 kilos y el novillo gordo) se encuentra en niveles de 1,5, siendo de las más altas históricamente. En contrapartida, la industria frigorífica atraviesa un escenario más ajustado debido al alto valor de compra y a techos en los precios de exportación, lo que ha generado un proceso de concentración.
De acuerdo con el titular de Angus, el escenario internacional para las carnes rojas resulta «despejado por varios años hacia adelante» producto de una demanda mundial sólida frente a una capacidad de abastecimiento insuficiente. «Tenemos una marca, Carne Argentina y Angus es una marca muy reconocida en cualquier lugar del mundo. Exportar una tonelada de carne es exportar una tonelada de trabajo argentino», remarcó Derito.
Inversión en los establecimientos y pedidos al sector político
Frente a esta perspectiva de largo plazo, Derito enfatizó que el productor no debe «dormirse en los laureles», sino destinar rentabilidad a la eficiencia y el crecimiento tecnológico. Entre las prioridades señaladas figuran:
- Capacitación del personal: La ganadería requiere personal preparado y entrenado por ser una tecnología de proceso.
- Genética y manejo: Se debe invertir en genética de calidad, producción de pasturas, conocimiento del suelo, sanidad y fertilidad para aumentar la cantidad de kilos por hectárea y por vaca, así como mejorar los índices de destete.
Respecto a las demandas dirigidas al ámbito gubernamental y político, la autoridad de la Asociación Argentina de Angus resumió los requerimientos centrales para mantener la previsibilidad de la actividad:
- Libertad de comercio y reglas estables: Evitar restricciones a las exportaciones, trabas o cambios repentinos en las reglas de juego.
- Financiación: Acceso a crédito con tasas acordes a la rentabilidad del negocio ganadero.
- Infraestructura: Recuperación de rutas deterioradas y mantenimiento de caminos rurales y zonales. «Necesitamos caminos para que los chicos puedan llegar a la escuela en el día de lluvia o para sacar la producción», concluyó.