La competencia llevada a cabo en el marco de MECA26 evaluó vacas comerciales en producción en establecimientos de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Luis Gilli, encargado de la jura, se refirió a la actividad que premia genética y funcionalidad del rodeo lechero.
Una vaca del Establecimiento El Maestro, de la familia Borré, ubicado en El Pueblito (Entre Ríos) fue la gran ganadora de la jura concretada en 24 tambos y que formó parte de las actividades realizadas en MECA26. En el marco de las actividades presentadas en Villa María, Luis Gilli, referente de la Sociedad Rural Villa María y encargado de llevar adelante la jura a campo, brindó detalles sobre el desarrollo de esta competencia evaluativa que convoca a la lechería de la región central del país.
Según explicó Gilli, la jura se desarrolla desde hace cuatro años y en esta oportunidad no pudo concretarse en mayo en TodoLáctea debido a las intensas precipitaciones de abril. Por ese motivo, se decidió postergarla para esta época del año, aprovechando la tregua de las lluvias entre julio y agosto y el mejor estado general de los animales.
Participación regional y categorías
La jura a campo contó con la participación de 24 tambos comerciales altamente seleccionados, provenientes de las provincias de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. En cada uno de los 24 establecimientos se evaluaron animales distribuidos en cuatro categorías:
- Un parto
- Dos partos
- Tres partos
- Cuatro partos o más
Evaluación en ambiente real de producción
Gilli remarcó que el certamen está orientado específicamente a tambos comerciales y no a establecimientos de pedigree, garantizando un nivel parejo entre los participantes. La metodología permite visibilizar el potencial genético de productores que no trasladan habitualmente sus animales a las pistas tradicionales de exhibición.
Entre las condiciones de evaluación, el jurado destacó que no se permite ningún tipo de preparación compleja, limitándose únicamente al lavado del animal y al cuidado en la presentación de la ubre llena, factor clave donde la vaca expresa todo su potencial de producción.
A lo largo de los cuatro años de realización de esta juras, Gilli resaltó la constante evolución en la presentación por parte de los tamberos y el elevado entusiasmo de los productores de la región, quienes abrieron las puertas de sus campos para evaluar animales en pleno trabajo y bajo condiciones reales de producción, incluso con dificultades climáticas y barro como ocurrió en predios de Entre Ríos.
El objetivo central de esta jura a campo es identificar animales con alta capacidad de producción, excelente funcionalidad y longevidad dentro del rodeo comercial.