Con buenas condiciones climáticas pero un escenario comercial ajustado, el informe de diciembre de CAPROLECOBA advierte que, sin mejoras en la relación precio/costo, la producción podría perder impulso en los próximos meses.
El sector lechero del oeste bonaerense llega al cierre del año con un balance productivo positivo, sostenido por condiciones climáticas favorables, pero con un frente económico que empieza a generar preocupación. Así lo plantea el informe Panorama del mercado lechero de diciembre, elaborado por la Cámara de Productores de Leche de la Cuenca Oeste de Buenos Aires (CAPROLECOBA).
Desde el punto de vista agroclimático, la primavera dejó lluvias periódicas, de intensidad moderada y distribución despareja. Aunque la capa superficial del suelo se ha secado bastante —sobre todo en las zonas más arenosas—, los perfiles todavía conservan buenas reservas de humedad. La presencia de La Niña no tuvo, hasta ahora, efectos negativos en la región y los pronósticos indican que podría evolucionar hacia una fase Neutral en febrero, lo que aporta cierta previsibilidad de cara a 2026. Para el trimestre diciembre–enero–febrero, el Servicio Meteorológico Nacional prevé lluvias normales o inferiores a lo normal y temperaturas por encima del promedio.
En este marco, la producción lechera se mantuvo firme durante 2025 y todo indica que el año cerrará con un volumen cerca de 10% superior al de 2024. Sin embargo, ya comenzó la baja estacional y su magnitud aún es incierta. Si bien en diciembre la caída aparece algo más atenuada que en otros años, el fuerte deterioro de la relación precio/costo desde mediados de año enciende luces amarillas. “Campo y clima han ayudado mucho, pero si los números no dan, el impulso puede frenarse”, advierte el informe.
El escenario comercial acompaña poco. La demanda interna continúa débil y las ventas se sostienen, en gran medida, a través de promociones, mientras que varias industrias enfrentan niveles elevados de stock. En paralelo, los precios internacionales de los lácteos retrocedieron durante el segundo semestre y cayeron con mayor fuerza hacia el final del año. Según el análisis de CAPROLECOBA, esos valores podrían haberse estabilizado en un piso y mantenerse así durante el primer trimestre de 2026, para luego comenzar una lenta recuperación.
A este contexto se suma la caída significativa de los márgenes de los tambos, en un momento en el que el valor de la carne resulta atractivo. Con el inicio del declive estacional, la pregunta empieza a circular en el sector: qué pasará con el precio de la leche y con el stock de vacas en los próximos meses. Desde la Cámara recuerdan que la actividad tambera necesita señales claras y anticipadas para poder tomar decisiones productivas de mediano plazo.
El informe también repasa las principales acciones institucionales de CAPROLECOBA durante 2025. Entre ellas, el respaldo a la reducción parcial y transitoria de los derechos de exportación, junto con el reclamo de avanzar hacia su eliminación definitiva. Asimismo, la entidad volvió a poner el foco en la falta de obras de infraestructura hídrica y mantenimiento de caminos rurales, al señalar que los problemas derivados de las inundaciones responden más al abandono de estas tareas que a un exceso puntual de lluvias.
De cara al año que comienza, la Cámara insiste en la necesidad de una gestión pública ordenada y transparente y reclama que el presupuesto bonaerense 2026 contemple una actualización del tope de facturación anual a partir del cual los tambos quedan alcanzados por el Impuesto a los Ingresos Brutos. En paralelo, continúa su participación en los espacios de trabajo de la FunPEL, con el objetivo de fortalecer a la cadena lechera en un contexto que sigue siendo desafiante.