La última subasta del Global Dairy Trade mostró que la tonelada de la leche en polvo entera cotizó a U$S 3.407. El resultado refuerza una perspectiva más positiva para el mercado internacional.
El primer remate del año del Global Dairy Trade dio una señal alcista para el mercado lácteo mundial, luego de que el Índice de Precios GDT registró un incremento del 6,3% respecto del remate anterior, con un precio promedio de US$ 3.533 por tonelada, en un contexto de firme demanda y mayor competencia entre compradores.
De esta manera después de ocho eventos de caída, la leche en polvo entera principal producto de exportación de Argentina, alcanzó un precio promedio de 3.407 dólares por tonelada, lo que implicó una suba de 7,2% frente al evento previo, cuando había cotizado en 3.161 dol/tn.
También se registraron aumentos en otros productos clave: la leche en polvo descremada subió 5,4% hasta U$S 2.564, la grasa anhidra de leche avanzó 7,4% (U$S 6.011) y la manteca aumentó 3,8% (U$S 5.206). En tanto, los quesos mostraron variaciones más moderadas, con cheddar en +0,6% (U$S 4.665) y mozzarella en +0,7% (U$S 3.418).
Frente a esta situación los precios de los futuros de leche en polvo registraron un aumento significativo, lo que indica un escenario potencialmente más positivo para el mercado internacional de productos lácteos tras un período prolongado de caídas.
Este movimiento refleja la expectativa de un crecimiento más moderado de la oferta en 2026, en comparación con el aumento significativo observado en 2025, cuando la producción mundial de leche sorprendió, así como la perspectiva de una mayor demanda, lo que favorece un mayor equilibrio del mercado.
En el Mercosur, los precios también se mantuvieron estables en diciembre, con informes que indican expectativas de nuevos ajustes tras el cambio de año, hasta 2026. Cabe recordar que el Mercosur tiende a verse influenciado por los precios practicados en el GDT, aunque con diferencias regionales. En este contexto, se espera que la tendencia alcista en el mercado internacional se refleje gradualmente en los precios del Mercosur, lo que podría abrir espacio para posibles ajustes en los derivados en el mercado interno, dada la menor presión competitiva sobre el precio de los productos importados.