La planta industrial está casi terminada pero por falta de insumos no la usarán

La empresa Arte Culinario depende mayoritariamente de productos químicos importados para elaborar esencias alimenticias concentradas, que prácticamente no ingresan al país.

Arte Culinario es una empresa de Villa María, Córdoba, que se dedica al fraccionamiento y la distribución de esencias alimenticias concentradas. La firma comenzó a dar sus primeros pasos hace algo más de 5 años, vendiendo botellas vacías con una tecnológica que permitía cargar el líquido, cerrar la botella y colocar el pico automáticamente, contando además con una traba de seguridad. Todo ese proceso se hacía en un solo paso.

Visitando exposiciones, buscando oportunidades para insertar el producto, Germán Barrera, quien está al frente de la firma, se encontró con el mercado de esencias para la industria de la alimentación, visualizando allí un espacio a desarrollar.

De tal forma, comenzó a investigar y capacitarse, definiendo luego avanzar en ese proyecto. Por ese motivo la firma alquiló un galpón sobre la ruta 158, que rápidamente quedó chico; entusiasmados con la evolución del emprendimiento, adquirieron un lote en el Parque Industrial, Logístico y Tecnológico de Villa María para emplazar allí su planta. Pero el escenario cambió.

“Cuando estábamos llegando a la meta nos lesionamos. Este rubro depende de los químicos que en su mayoría son importados y lamentablemente la situación actual del país no nos permite importar los insumos necesarios para la producción”, explicó Barrera.

Es que a medida que la ejecución de la obra avanzaba, los problemas para hacerse de los insumos básicos para la elaboración de las esencias aumentaban. Como les ocurre a muchos importadores (tema que fue tratado días atrás en AERCA), lograr las licencias para ingresar productos y que estas puedan efectivizarse es una aventura incierta.

“El pedido queda en un limbo; no lo autorizan, pero no hay motivo para eso; les pasa a todos. Entonces no hay una fecha cierta para contar con los insumos y cuando hablas con los proveedores no entienden que uno tenga la plata y no la pueda transferir”.

Recalculando

En medio de las dificultades, la nave industrial de unos 1000 metros cuadrados ya está terminada y lista para utilizar, pero le falta producción. Por ese motivo en la empresa están replanteando el proyecto.

“Con las condiciones actuales lo que nos queda es alquilar o vender la planta y mudarnos con nuestro proyecto a otro país. Estamos en una negociación avanzada con un empresario de Colombia y también sondeamos en Paraguay”, sostuvo Barrera.

Con tristeza el empresario expresó: “Es una frustración muy grande porque el sueño era no solamente trabajar sino dejarlo como una herencia para que los hijos sigan con el mismo proyecto. Veníamos bien, con buenas proyecciones, pero no podemos seguir avanzando”.