El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) analizó en Cadena de Valor TV el impacto del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, las perspectivas para la producción agropecuaria en 2026 y los principales ejes de la agenda gremial del campo.
El avance del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, tras más de 25 años de negociaciones, abre un nuevo escenario para la producción argentina. Así lo sostuvo Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), en diálogo con Pablo Correa en Cadena de Valor TV, donde destacó el potencial del entendimiento comercial, aunque remarcó la necesidad de analizar en detalle sus condiciones.
“En una primera mirada creemos que el acuerdo tiene que ser beneficioso. Como hombres de campo somos cautos y siempre decimos que hay que leer la letra chica punto por punto, pero lo poco que hemos podido ver muestra que es un gran desafío para el sector y para todo el país”, señaló Castagnani. En ese sentido, subrayó que se trata de la apertura de un mercado que Argentina tiene capacidad de abastecer, aunque advirtió que el resultado no dependerá solo del productor.
“Sin duda el productor se va a subir a este desafío, pero es clave que las autoridades acompañen con políticas netamente productivistas, reduciendo costos y generando condiciones para poder cumplir con este acuerdo”, afirmó el titular de CRA.
Economías regionales
Consultado sobre los sectores que podrían verse más favorecidos, Castagnani sostuvo que el impacto será amplio y alcanzará tanto a las producciones tradicionales como a las economías regionales. “Cuando se habla de producción muchas veces se piensa solo en carne o granos, pero las economías regionales cumplen un rol fundamental. Tenemos producciones de altísima calidad a nivel mundial: la lana patagónica, los vinos de Mendoza, los limones de Tucumán, el azúcar, entre muchas otras”, enumeró.
Si bien reconoció que algunos rubros podrían aprovechar el acuerdo más rápidamente —como la carne y los granos—, destacó la importancia de agregar valor en origen y de generar empleo. Al mismo tiempo, remarcó que el acuerdo implica tanto exportaciones como importaciones, por lo que reclamó reglas claras. “La competencia siempre es buena, pero debe darse en igualdad de condiciones, bajo un mismo régimen, sin perjudicar a ninguna de las partes”, sostuvo.
Más allá del acuerdo con la Unión Europea, Castagnani se mostró optimista respecto al año en curso. “Por nuestra esencia somos optimistas. El hombre de campo, cuando siembra a cielo abierto, no puede permitirse el pesimismo”, expresó. En ese marco, destacó la resiliencia del productor argentino frente a eventos climáticos extremos y valoró el ánimo con el que se encaran nuevos ciclos productivos.
Rol del Estado
“El clima parece acompañar y ya tuvimos una cosecha de trigo récord. La cosecha gruesa viene muy bien en rindes”, indicó, aunque volvió a poner el foco en el rol del Estado. “A este escenario productivo se le tiene que sumar un Estado que cumpla con el objetivo de bajar el costo argentino, a través de la reducción de impuestos. Y esto no es solo una demanda al Gobierno nacional, sino también a los gobiernos provinciales y municipales, porque muchas veces los impuestos locales tienen una incidencia muy importante en la producción”, advirtió.
Finalmente, el presidente de CRA se refirió al diálogo con el Gobierno y a la agenda institucional del sector. Aseguró que existe una relación “de ida y vuelta” y que se abordan múltiples temas, entre ellos el funcionamiento del INTA y el SENASA, además de propuestas de reforma tributaria y laboral impulsadas por la entidad.
“Sabemos que este año el Congreso va a tener un rol muy especial y como entidad estamos preparados para intervenir y hacer escuchar la voz del productor. Hay leyes clave que deben discutirse, como la ley de fuego y la ley de bosques”, concluyó Castagnani, remarcando el compromiso de CRA de representar las problemáticas del interior productivo ante las distintas instancias de gobierno.