Tras las lluvias, la cosecha de maíz comienza a tomar impulso

Las recientes precipitaciones en el centro y norte del área agrícola mejoraron la condición hídrica de los cultivos, mientras comienza la cosecha de maiz.

En un contexto de mejora en la condición hídrica tras las lluvias registradas en los últimos días, comienza a tomar impulso la cosecha de maíz y el avance nacional alcanza un 3,6%, según indico la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA). Mientras que la soja mostró una recuperación significativa en su estado general y se mantiene la proyección de 48,5 millones de toneladas, aunque persisten fuertes contrastes regionales y la evolución dependerá de la continuidad de las lluvias.

En el caso del cereal, las tareas están concentradas principalmente en el Centro-Norte de Santa Fe, donde se registran rendimientos promedio de 70,7 quintales por hectárea. En paralelo, ambos núcleos y el Centro-Norte de Córdoba iniciaron las labores de recolección, mientras que en el Centro-Este de Entre Ríos las tareas se retoman gradualmente tras las precipitaciones registradas a fines de la semana pasada.

En cuanto al maíz tardío, se registra una mejora en la condición hídrica, un cambio especialmente favorable considerando que a nivel nacional el 94,1% de los planteos se encuentra desde panojamiento en adelante, etapa en la que la disponibilidad de agua resulta clave para transitar el período crítico.

En este contexto, el 87,6 % del área relevada presenta una condición de cultivo que se ubica entre normal y excelente. Frente a este panorama, se mantuvo la proyección de 57 millones de toneladas.

Por su parte, en la soja se registraron lluvias con algunos excesos en el NOA y de variada intensidad sobre el centro del área agrícola, con acumulados heterogéneos y eventos de viento y granizo en el sudeste de Córdoba y el centro-oeste de Santa Fe. Como resultado, la condición hídrica óptima a adecuada se incrementó en 7%, mientras que el 74 % del área implantada mantiene la condición de cultivo entre normal y excelente.

En este marco, el 58 % de lo implantado transita el período de definición de rendimiento. Particularmente sobre ambos núcleos, más de la mitad de la soja de primera transita llenado de grano en adelante bajo perfiles de humedad menos restrictivos.

En paralelo, la soja de segunda muestra mejoras de 8%. en condición hídrica óptima/adecuada y de 6% en estado normal/excelente. Bajo este escenario, la entidad porteña sostuvo la proyección de producción en 48,5 millones de toneladas.

Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señaló que, tras semanas de déficit hídrico, las lluvias permitieron que la soja de segunda retome el crecimiento, aunque la recuperación no es tan contundente como la observada el año pasado. De esta manera, desde la entidad destacan que el cultivo vuelve a crecer en muchos lotes que habían estado aletargados, señalando que aquellos que recibieron entre 40 y 50 mm recientemente están empezando a desarrollarse.

Si se mantienen las condiciones favorables y continúan las precipitaciones, la soja de segunda podría acercarse a desempeños de alrededor de 35 qq/ha, aunque con importantes diferencias zonales. No obstante, la proyección final sigue supeditada a las lluvias de marzo, ya que sin aportes adicionales la recuperación podría ser limitada.

Mientras que en la soja de primera presenta una recuperación desigual ya que hay áreas que sufrieron eventos severos de viento y granizo cuyos daños son significativos, con rindes estimados sustancialmente por debajo de lo esperado. En algunas zonas con lluvias más regulares, las estimaciones de rendimiento aún pueden ubicarse entre 45 y 50 qq/ha, cifras destacables dadas las condiciones climáticas del verano.