La cosecha de girasol va por una producción récord en Córdoba

El inicio de la cosecha de girasol, muestra resultados preliminares positivos, según indico la Bolsa de Cereales de Córdoba.

La cosecha de girasol tomó velocidad en Córdoba en las primeras semanas de enero. De acuerdo a un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), el avance de trilla de girasol aparece con estimaciones de rindes superiores al promedio histórico, debido a un mayor porcentaje de superficie sembrada de manera temprana.

De esta manera, la cosecha de girasol de la actual campaña en Córdoba podría llegar a ser superior en un 389% al promedio histórico y un 5% más con respecto al año anterior. Así, la entidad calcula un volumen de 584.000 toneladas.

Por otra parte, la entidad señala durante las primeras semanas de enero, la cosecha de girasol llevaba un avance elevado para la época (11%), explicado por un mayor porcentaje de superficie sembrada de manera temprana

El área sembrada con girasol experimentó un salto considerable en este ciclo 2025/2026 ya que se sembraron 239.000 hectáreas, un 13% más que en el ciclo precedente y un 334% por encima del promedio histórico.

No obstante, en los departamentos del sur se reportaron casos de estrés por altas temperaturas y escasez hídrica, situación que podría reflejarse en una reducción de rindes a medida que avance la cosecha y afectar el porcentaje de aceite en grano.

Por su parte, la campaña estival muestra, en términos generales, un estado de los cultivos muy bueno, aunque con una creciente heterogeneidad entre regiones y fechas de siembra, ya que hacia fines de diciembre y comienzos de enero se intensificaron las altas temperaturas y la falta de precipitaciones provocaron señales de estrés hídrico y térmico, en especial en los cultivos que transitan o ingresan a su período crítico.

Los maíces tempranos, principalmente en los departamentos del sur, fueron los más afectados por las altas temperaturas, la escasez de lluvias y los eventos de granizo ocurridos en el cierre de 2025. Según la entidad, estos daños ya se manifiestan en los lotes y se espera una reducción de los rindes, dado que las condiciones climáticas desfavorables coincidieron con el período crítico del cultivo. En contraste, los maíces tardíos presentan un mejor estado general, ya que la demanda hídrica en la etapa de formación de hojas es menor.

En soja, maní y sorgo también se reportaron síntomas de estrés asociados a las altas temperaturas y a la falta de agua, aunque de menor gravedad. La soja temprana y el maní ya transitan la etapa de floración y próximos a ingresar en su período crítico, mientras que la soja tardía y el sorgo aún están en etapa vegetativa.