Con la participación de más de 2.000 asistentes presenciales y virtuales, la 28° Jornada de Actualización Técnica de DONMARIO mostró el camino hacia una soja más eficiente, adaptable y rentable.
La ciudad de Rosario fue escenario de un evento para analizar el futuro de la producción de soja en Argentina. La 28° Jornada de Actualización Técnica (JAT) de DONMARIO reunió a más de 200 productores y asesores en el Hotel Pullman City Center y a otros 1.800 conectados vía streaming, bajo el lema “Sembremos futuro, hagamos historia”. Durante la jornada, la compañía presentó su nuevo portfolio de variedades, abordó los desafíos de la productividad y subrayó el papel de la innovación genética en la rentabilidad del negocio agropecuario.
El evento no solo fue una vidriera de avances tecnológicos, sino también un espacio de análisis profundo sobre las brechas de rendimiento que enfrenta Argentina frente a sus principales competidores, como Brasil y Estados Unidos. Con datos concretos y herramientas tecnológicas, DONMARIO dejó en claro que cerrar esa brecha es posible, y que la genética cumple un rol central en esa transformación.
Nuevas variedades para cada región: genética con nombre propio
Uno de los anuncios más esperados de la jornada fue el lanzamiento de seis nuevas variedades de soja, diseñadas para ofrecer mayor potencial de rendimiento, adaptabilidad y control de malezas. Para la región sur, se destacaron las variedades DM 40E25 SE, 46E25 SE y 46R25 STS, con tecnologías Enlist y STS que permiten enfrentar malezas complejas como el yuyo colorado. En la región norte, las novedades fueron 50E25 SE, 60E62 SE y 70K70 SCE, pensadas para ambientes más exigentes, especialmente en años climáticamente adversos.
“La tecnología vino para quedarse. No adoptar nuevas variedades es resignar kilos”, afirmó el Ing. Diego Regnícoli, gerente de desarrollo de GDM para la región Centro-Norte, subrayando que la innovación constante es la base para un círculo virtuoso de productividad e inversión.
Una brecha que cuesta millones: eficiencia como eje estratégico
La jornada también puso el foco en una realidad ineludible: la brecha de rendimiento de Argentina respecto a otros países productores. Según Gustavo Oliverio (Fundación Producir Conservando), hoy el país produce hasta 6 quintales por hectárea menos que Brasil y Estados Unidos. “Eso implica una pérdida de 4.000 millones de dólares en exportaciones y unos 150 dólares por hectárea en ingresos para el productor”, advirtió.
En esa línea, Jerónimo Costanzi, gerente ejecutivo de desarrollo de autógamas de GDM, reveló que el 33% del rendimiento potencial aún no se logra. “El ‘efecto sitio’ explica más de la mitad de la variabilidad, pero el manejo representa el 27%. Allí es donde se puede trabajar: ajustar densidad, fecha de siembra y variedad para cada lote puede marcar la diferencia”, aseguró.
SEEDGUIDE y Sembrá Evolución: tecnología al servicio del productor
En respuesta a este desafío, DONMARIO presentó SEEDGUIDE, una herramienta digital que sintetiza años de ensayos y datos para recomendar la mejor genética y estrategia agronómica para cada lote. “Es un manual inteligente para sembrar con precisión”, explicó Costanzi.
Además, se destacó la consolidación del sistema Sembrá Evolución, que promueve el acceso legal y transparente a la tecnología, reconociendo la propiedad intelectual como base de la innovación. “Sin propiedad intelectual no hay desarrollo”, afirmó Patricio Munilla, gerente de marca DONMARIO.
Costos, rentabilidad y creatividad financiera
El cierre de la jornada estuvo a cargo del analista Sebastián Salvaro, quien abordó la rentabilidad del productor en un escenario de ajuste macroeconómico. “La eficiencia será la única garantía de rentabilidad”, afirmó, e instó a los productores a diversificar herramientas financieras y anticiparse a los costos.
Desde el manejo agronómico hasta la estrategia económica, la JAT 2025 dejó un mensaje claro: el futuro de la soja dependerá de la capacidad de innovar, adaptar y decidir con inteligencia.