Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario destaca las oportunidades que se abren para el cereal local tras la baja del 27% en la producción brasileña. Además, analiza el récord de importaciones de soja y el firme ritmo de embarques de maíz.
El trigo argentino encuentra un horizonte de alta demanda externa impulsado por las complicaciones productivas en Brasil, según un reciente informe elaborado por A. Rubicondi, F. Pennino, M. Contardi y E. Terré para la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Entre septiembre y octubre de la campaña 2025/26, Argentina despachó al exterior casi 2 millones de toneladas (Mt) de trigo, lo que representa un récord histórico para ese bimestre según datos de NABSA. En el ámbito logístico interno, octubre registró el ingreso de más de 980.000 toneladas de trigo en camiones a los puertos nacionales, de las cuales el Gran Rosario concentró un 76%.
En el plano internacional, el informe de la BCR señala que el protagonismo argentino podría verse matizado en el futuro ante la recuperación del flujo exportador de Rusia (2,9 Mt en octubre) y las probables negociaciones de paz con Ucrania en Abu Dabi. Sin embargo, la menor producción de Brasil abre una ventana clave para el cereal argentino.
Las lluvias caídas en São Paulo y Paraná durante la cosecha de invierno afectaron la calidad del trigo brasileño. La Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB) proyecta para la campaña 2026/27 una producción de 5,73 Mt, una caída del 27,2% interanual. Con este volumen, Brasil cubrirá solo el 47% de su consumo doméstico, el nivel más bajo desde la 2019/20. En este marco, el USDA prevé importaciones brasileñas por 7,5 Mt, mientras que estimaciones privadas como las de Safras & Mercado y Abitrigo proyectan compras entre 8,5 y 9 Mt. Argentina afrontará este escenario con una disponibilidad total cercana a las 29 Mt (5 Mt de stock inicial y 23,8 Mt de producción estimada).
Soja: exportaciones firmes e importaciones en niveles récord
El complejo soja acumuló entre abril y octubre despachos por 30,2 Mt (en porotos equivalentes), lo que representa el 66% de las exportaciones proyectadas de la campaña, según datos de INDEC y NABSA citados por la BCR. Los envíos se desglosan en 3,88 Mt de aceite (el tercer valor más alto para este período), 18,81 Mt de harina y 5,31 Mt de poroto.
A pesar del dinamismo agroexportador, las ventas en el mercado interno muestran mayor lentitud. Al 28 de octubre, los compromisos de la 2025/26 sumaban 31,36 Mt según la SAGyP, quedando sin vender un 29,3% de la producción (16,8 puntos porcentuales por encima del promedio).
Para abastecer a la industria procesadora local frente al pausado ritmo de comercialización interna, Argentina importó 5,5 Mt de poroto de soja en lo que va de la campaña, principalmente desde Paraguay (que logró una cosecha récord superior a las 12 Mt). Este volumen representa el segundo nivel de importación de soja más alto del siglo, solo superado por la campaña 2022/23 signada por la sequía.
Hacia adelante, la BCR resalta la fuerza en los embarques de aceite de soja, cuyo line up a 30 días alcanzó un pico de 410.000 toneladas, traccionado por las compras de la India. No obstante, las cotizaciones locales sintieron el impacto de las bajas en Chicago, cotizando la pizarra de soja en Rosario en torno a los $540.000 o US$ 350/t (mínimos desde fines de agosto). El contrato de futuros a noviembre en Chicago tocó un mínimo de US$ 436/t debido al avance del 88% en la cosecha estadounidense y la baja del barril de petróleo Brent a US$ 94.
El maíz sostiene un fuerte ritmo exportador pero presiona los precios locales
El informe de la entidad rosarina detalla que en octubre Argentina exportó más de 3,9 Mt de maíz, con Vietnam como comprador principal (casi 1 Mt). La programación de embarques proyectada ronda las 2 Mt, duplicando el promedio de las últimas campañas para esta fecha.
El contexto global favorece la competitividad del maíz argentino debido a las interrupciones en los embarques de Ucrania en el Mar Negro y a menores exportaciones de Brasil (22 Mt entre marzo y octubre, un 12,5% menos interanual por mayor consumo interno).
Pese a los altos volúmenes despachados, los precios internos se mantuvieron en terreno bajista. La BCR aclara que la exportación cuenta con un remanente de 8,8 Mt compradas pero no embarcadas (26% de las compras totales, máximo de la serie). Asimismo, en el mercado interno restan por vender más de 14,4 Mt.
Esta abundancia de oferta provocó que el maíz disponible en Chicago cayera a US$ 173,5/t a mediados de semana (una baja cercana al 20% respecto a fines de septiembre), registrando en la pizarra local un valor de US$ 179,2/t. Por su parte, las posiciones a diciembre y abril cotizaron en US$ 187,4/t y US$ 187,6/t respectivamente, ubicándose el pase a diciembre en un 32% TNA (US$ 7,4/t).