La Federación de Distribuidores de Insumos Agropecuarios (FeDIA) lanzó una campaña nacional para fomentar el uso de semilla fiscalizada. Al mismo tiempo, advirtió que los multiplicadores no están siendo convocados a la discusión normativa actual.
En el marco del lanzamiento de una campaña digital de concientización sobre la importancia del uso de la semilla fiscalizada, la Federación de Distribuidores de Insumos Agropecuarios (FeDIA) y sus seis cámaras regionales reclamaron ser convocadas a la mesa de análisis sobre el futuro de una nueva Ley de Semillas.
La iniciativa es impulsada junto a la Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos, Semillas y Afines Bonaerense (CEDASABA), la Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos y Semillas y Afines de Córdoba (CEDASAC), la Cámara de Distribuidores de Agroquímicos de Tucumán (CADIAT), la Cámara Empresaria Pampeana de Insumos Agropecuarios (CEPIA), la Cámara Empresaria de Proveedores de Insumos Agropecuarios de la Provincia de Santa Fe y Entre Ríos (CEPIAL) y la Cámara Empresaria de Agroquímicos y Afines de Mendoza (CEAMEN).
Bajo el lema «Semillas fiscalizadas, seguridad y calidad desde el origen», la campaña difunde los procesos de tecnología, planificación, seguimiento, cosecha, clasificación y preparación final fiscalizados por el Instituto Nacional de Semillas (INASE), los cuales garantizan identidad varietal, pureza física, sanidad y calidad fisiológica superior. A su vez, busca poner en agenda la necesidad de una mesa de propuesta donde participen el obtentor, el semillero-multiplicador, el productor y el Gobierno.
Al respecto, Gabriel Gonzalez, presidente de FeDIA, remarcó: «El Gobierno dice que está hablando con los semilleros y los productores, pero con quien realmente está hablando es con los obtentores, que son los generadores de la genética. Como semilleros multiplicadores tenemos que ser parte de la mesa de análisis y debate, ya que tomamos riesgos y somos los que garantizamos la distribución. Somos la conexión entre los obtentores y el productor. Y hoy no estamos siendo parte de la discusión».
Números de adopción y mirada de la cadena
Desde la entidad difundieron que, en cultivos autógamas como la soja, el uso de semilla fiscalizada para la campaña 2025-2026 se ubica en un 19,16% según datos del INASE. Sobre este punto, Diego Villafañe, miembro de CADIAT, señaló que representa «una cifra con un enorme potencial de crecimiento al compararnos con potencias agrícolas como Brasil o Estados Unidos, donde la adopción de semilla certificada supera el 70% o 90%, respectivamente. Cerrar esa brecha nos permitirá dar un salto de competitividad y potencial productivo».
Por su parte, los presidentes de las cámaras socias —Mariano Malmierca (CADIAT), Diego Napolitano (CEDASABA), Luis Mulatero (CEPIA), Horacio Fernandez (CEPIAL), Nicolás Zazu Valle (CEDASAC) y Daniel Merlo (CEAMEN)— expresaron que el uso de semilla fiscalizada responde a una responsabilidad comercial, por garantizar un mercado transparente, legal y de calidad; y medioambiental, por asegurar procesos trazables que cuidan los suelos a largo plazo.
Desde FeDIA detallaron que la cadena del negocio está integrada por el obtentor (quien inventa y diseña la nueva variedad), el semillero multiplicador/distribuidor (quien multiplica la genética, siembra a gran escala garantizando calidad y vende en bolsa certificada) y el productor.
En esa línea, Pablo Bertone, vicepresidente de FeDIA, concluyó: «El riesgo agronómico para producir semilla es muy alto. Queremos reconocer al obtentor, pero en una ley de semillas tienen que sentarse todos los eslabones de la cadena para encontrar un punto de equilibrio para que el sistema funcione. Dentro del planteo de un modelo productivo tenemos que lograr mayor y mejor productividad, y eso se hace haciendo más volúmenes y bajando los costos».
La campaña se está difundiendo en las redes sociales de FeDIA y sus cámaras miembros para promover el mensaje en los ámbitos agropecuarios e invitar a los actores del sector a sumarse a la iniciativa.