Mario Peppino, jefe del Centro de Desarrollo Cooperativo que la Asocación de Cooperativas Argetinas (ACA) posee en Tío Pujio, comenta la marcha del acopio, la comercialización y cómo avanza la precampaña.
El Centro de Desarrollo Cooperativo (CDC) que la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) posee sobre la Ruta Nacional 9, a la altura de Tío Pujio, muestra un ritmo incesante de actividad en el tramo final de la campaña. En diálogo con Cadena de Valor, el jefe de la planta, Mario Peppino, brindó un panorama detallado sobre la situación del acopio, el contexto de los mercados y las expectativas para la venta de insumos.
«La verdad que un año con mucho movimiento, mucho trabajo, mucha demanda de parte de los productores, gracias a Dios por los rindes que vienen acompañando, sobre todo en esta última parte de maíz tardío o maíz de segunda», destacó Peppino al evaluar el avance del ciclo.
Capacidad al límite y logística exigida
El establecimiento acopiador cuenta con una capacidad de almacenamiento de 75.000 toneladas. Sin embargo, la combinación de excelentes rendimientos y arrastres de granos anteriores mantiene las instalaciones al límite. «La planta está al 95%, estamos al corte de los espacios. Venimos trabajando constantemente en poder liberar nuevos lugares sacando mercadería», precisó el responsable del centro.
Entre los factores que explican la restricción de espacio físico, Peppino señaló que el volumen acumulado responde a un carry de trigo con baja calidad (destino de exportación), sumado a remanentes de la cosecha pasada de soja que debieron ser descargados en planta debido a ventanas logísticas acotadas por el clima.
Esta saturación no es un fenómeno aislado: según consignó el directivo, la alta exigencia logística se traslada también a los terminales portuarios, donde en las últimas semanas se han empezado a limitar los cupos y las descargas por haber alcanzado el máximo de su capacidad.
Oportunidades en los precios a futuro
Respecto a las cotizaciones de los principales granos de la zona (maíz, soja y trigo), Peppino remarcó una mejora reciente en las pizarras. «La operatoria de precios en estos últimos días ha levantado los valores. Hay precios que creo que son más tentadores y están en un nivel de rentabilidad para el productor», analizó.
En esa línea, recomendó evaluar las herramientas financieras a futuro para calzar costos del próximo ciclo productivo. «Tener una soja cerca de los 350 dólares para mayo del año que viene es para empezar a tener en cuenta e ir cerrando algún costo», sugirió el directivo.
Insumos y expectativas de inversión
En cuanto al mercado de insumos para la nueva campaña, desde el CDC Tío Pujio observan que la demanda comienza a dinamizarse a medida que finaliza la recolección del maíz. Las principales consultas se concentran en semillas, fertilizantes e insumos generales.
Peppino anticipó un escenario propenso a la tecnología, incentivado por las condiciones climáticas y la relación de precios: «El clima acompaña y los pronósticos de un escenario más llovedor incentivan a que el productor se anime a invertir unos dólares más por hectárea, tanto en fertilizantes como en tecnología». De acuerdo con el jefe de la planta, este comportamiento ya se evidenció durante la siembra de trigo, donde tras una corrección en los valores de los fertilizantes, los agricultores volcaron sus aplicaciones para maximizar el potencial productivo.