Sube el poder de compra de la hacienda mientras que los granos se recuperan lentamente

Mientras la hacienda y la yerba mate mejoran en su poder de compra frente a costos, los granos y la lechería aún no logran cubrir inversiones en maquinaria y salarios.

CONINAGRO publicó su informe mensual sobre el poder de compra de siete productos claves del agro argentino, soja, maíz, trigo, ternero, novillito, leche y yerba mate, en el cual revela un repunte del 20% en la capacidad de compra de la hacienda y la yerba mate frente a sus costos. En contraste, los granos y la leche muestran señales mixtas, con dificultades persistentes para afrontar inversiones en maquinaria y costos laborales.

Vale recordar que el informe se trata de un indicador que mide la capacidad de estos bienes para adquirir insumos, servicios e inversiones estratégicas del sector. A partir de un análisis insumo-producto que incluye más de 20 variables, el estudio permite evaluar la evolución de la competitividad productiva y las relaciones entre precios y costos en el tiempo.

En el segmento ganadero, los precios de la hacienda se ubican por encima del promedio de los últimos años y, frente a insumos que no acompañaron esa suba, el poder de compra mejora aproximadamente un 20%, tanto en la comparación interanual como frente al promedio de cinco años.

Las excepciones aparecen en un área:

  • La relación novillo/ternero, que muestra un deterioro del 8%;

En el caso de la leche, el informe muestra que las relaciones interanuales no son favorables. Sin embargo, cuando se analiza la evolución frente al promedio de los últimos cinco años, aparecen mejoras relevantes.

En este horizonte, la leche exhibe mejor poder de compra frente a inmuebles, hacienda y camionetas. Las relaciones continúan siendo negativas en inversiones de mayor escala, como tractores, y en los costos laborales, que aún no muestran señales de alivio.

El panorama para los granos muestra una mejora gradual mes a mes, con relaciones más favorables en comparación con la campaña pasada, aunque todavía persiste un marcado deterioro del poder adquisitivo en el promedio de las últimas campañas.

Las relaciones siguen siendo desfavorables para la compra de maquinaria, la adquisición de semillas y costos clave como fletes y remuneraciones laborales. En contraste, indicadores muestran buenos desempeños son respecto la compra de inmuebles rurales o urbanos y con insumos como el glifosato.

Por ultimo, la yerba mate muestra una mejora del poder de compra, con avances promedio superiores al 20% frente a la mayoría de los costos. En el caso del transporte, la relación gasoil/yerba presenta una mejora del 40%: actualmente se requieren 5 kg de yerba para pagar un litro de gasoil, cuando un año atrás se necesitaban 8 kg.

En cuanto a los costos laborales, en noviembre de 2025 se requirieron 2,3 toneladas de hoja verde para afrontar el pago de salario mensual del peón yerbatero, frente a las 3,1 toneladas necesarias un año atrás. También se observan mejoras en las relaciones con fitosanitarios y fertilizantes, del 30% y 20%, respectivamente.

Sin embargo, al ampliar el análisis al promedio de los últimos cinco años, el escenario cambia significativamente. El poder de compra de la yerba mate muestra un deterioro acumulado cercano al 40%, reflejando una pérdida estructural de competitividad. En ese período, en promedio se necesitaron 1,6 toneladas de hoja verde para pagar el salario de un trabajador, lo que implica una caída del poder de compra del 43%. En transporte, la relación histórica indica una pérdida del 34%, mientras que frente a fertilizantes la caída alcanza el 36%.

La principal excepción dentro del conjunto de insumos es el caso de algunos fitosanitarios, como el glifosato, cuya relación insumo-producto muestra una mejora del 12% respecto del promedio de los últimos cinco años, en línea con la baja de precios internacionales.

El deterioro del poder de compra de la yerba mate se explica en gran medida por la crisis que atraviesa el sector en los últimos dos años.