Chicharrita: “Un escenario no para preocuparse, pero sí para ocuparse”

La Red Nacional de Monitoreo de la plaga confirmó que está creciendo la población de chicharrita del maíz en el NOA y el NEA, debido al clima y el avance del maíz tardío, e insistió en monitorear más y evaluar controles con insecticidas.

La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus Maidis dio a conocer su último trabajo donde destacó una expansión de la chicharrita desde el norte del país, situación consistente con el avance de la temporada estival y el incremento de las siembras de maíz tardío. “Es un escenario no para preocuparse, pero sí para ocuparse ya que la detección oportuna en estas fases iniciales resulta determinante para reducir el riesgo sanitario y preservar la eficacia de las estrategias de manejo implementadas”, señalan desde la entidad.

Esto, particularmente en las zonas endémicas del NEA y NOA, donde está aumentando la siembra de maíz, “lo que podría incidir en la evolución de la dinámica poblacional del vector”, agrega la entidad.

En el NOA, con el 62% de las trampas instaladas sobre cultivos de maíz, se observó un incremento de la población de Dalbulus maidis: las localidades sin detecciones cayeron al 35% del total de la región, mientras que en un 59% se dieron capturas de entre 1 y 20 adultos por trampa.

En el NEA, con el 72% de las trampas en lotes con maíz, el vector estuvo ausente en el 23% de las localidades monitoreadas, mientras que un 56% registró capturas de 1 a 20 adultos por trampa, y un 15% alcanzó valores de entre 21 y 50 adultos por trampa.

En el Litoral, donde el 95% de las trampas se encuentra sobre cultivos de maíz, el 43% no detectó presencia del vector, aunque en localidades puntuales de Corrientes y Entre Ríos, con lotes de maíz en estadios reproductivos avanzados (que ya no son susceptibles a Spiroplasma), volvieron a detectarse incrementos en la categoría alta.

En la región Centro-Norte, que tiene el 94% de las trampas instaladas en lotes con maíz, las localidades sin detecciones de chicharrita se redujeron a 58%, mientras que un 29% presentó el nivel de capturas más bajo (1 a 4 adultos por trampa).

El Centro-Sur, que tiene el 98% de las trampas en lotes de maíz, es la zona donde la dinámica poblacional se mantiene estable y en niveles mínimos: en el 92% de las localidades no registró detecciones del vector.