Chicharrita: Más del 90% del maíz temprano está fuera de riesgo

El último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis mostró un escenario favorable para los maíces tempranos, aunque persisten puntos neurálgicos en el NOA, NEA y Corrientes.

La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis dio a conocer su último trabajo, en el que confirmó la ausencia de chicharrita en todas las regiones agroecológicas, aunque se debe prestar especial atención a algunos focos neurálgicos en las zonas endémicas y en Corrientes. De esta manera, se presenta un panorama excelente para los maíces tempranos ya que más del 90% se encuentra ya en estadios reproductivos y, por tanto, fuera del período de susceptibilidad a Spiroplasma.

En la zona endémica del NOA, la chicharrita estuvo ausente en el 46% de las localidades, mientras que en un 37% las capturas registraron el nivel mínimo (1 a 4 adultos por trampa). En un 2% aparecen puntos neurálgicos, particularmente en Alto Verde (Tucumán), correspondientes a lotes destinados a producción de choclo o semillas. Cerca del 9% de las trampas de la región se ubicó en lotes con maíz.

En el NEA, el 62% de las localidades siguió sin detecciones de Dalbulus maidis, mientras que un 24% presentó las capturas más bajas. Un 3% de las localidades históricamente endémicas presentó niveles de detección altos: Juan José Castelli en Chaco, y Comandante Fontana y Las Lomitas en Formosa. El 43% de las trampas del NEA se situó sobre lotes de maíz.

En el Litoral, el 62% de las localidades monitoreadas no registró capturas, y el 24% presentó el menor nivel de presencia. Sólo en algunas localidades de Corrientes se sobrepasaron esos niveles, particularmente en Mercedes. Casi la totalidad (97%) de las trampas se encontraba en lotes con maíz.

En cuanto al Centro-Sur, la ausencia de chicharrita continuó en el 95% de las localidades, mientras que el resto estuvo en la categoría mínima. Un 66% de las trampas estuvo sobre lotes con maíz.

Mientras que la región Centro-Norte, que incluye el territorio de la provincia de Córdoba, se mantuvo estable, con un 89% de las localidades sin detecciones del vector, y el resto, con capturas mínimas. El 77% de las trampas se situó sobre lotes maiceros.

Sin embargo, subrayan que resulta clave mantener los monitoreos a lo largo del año, tanto con trampas como con observación de cultivos, y tanto en las zonas de maíces tempranos (especialmente si ya cesaron las intervenciones), como en las áreas de siembra tardía, donde los maíces voluntarios (“guachos”) pueden favorecer la supervivencia y multiplicación de la plaga y sus patógenos.